Días de caracoles y pastillas fue la primera novela que publiqué, en realidad, Meses sin caracoles ni pastillas formaba parte de la primera, pero como me salía un libro muy gordo y no me conocía ni mi familia, pensé que sería mejor dividirlo en dos partes porque era inviable vender el libro en papel por el precio que salía.
A esta historia le tengo especial cariño. Es una historia de amor enfermizo. La protagonista no recuerda el motivo por el cuál está en un psiquiátrico y hasta que recupere la memoria no le darán el alta.
Está llena de situaciones surrealistas, de momentos en los que te echarás las manos a la cabeza al descubrir de lo que es capaz Pili para localizar al amor de su vida. Y el resto de personajes, enfermos y personal de la clínica, es posible que estén peor que ella.
Dos cuñadas la mar de saladas es otra de mis novelas de humor negro. Me encanta este género. A esta historia también le tengo un cariño especial porque es la primera que escribí a cuatro manos y fue una experiencia indescriptible. Para mí fue un reto poder compartir ideas con otra autora, en este caso con Alba C. Serrano, escritora de romántica y de drama, así que para ella fue más reto. Y, sobre todo, digerir todas las locuras que le decía, pero no tardó nada en seguirme el juego y pudimos darle vida a estas dos cuñadas y a su familia.
Cuando Cupido te ignora fue mi primer intento de romántica. Una historia de amor, con sus más y sus menos, con sus complicaciones, mentiras y secretos. En principio la historia era normal, con su aquel, pero normal, hasta que me dejé llevar y apareció Lola, un personaje muy peculiar que aseguraba ser la famosa Niña de la curva. Con esta novela me compliqué porque está narrada en tercera persona presente y los recuerdos de Moira en primera pasado. Pero el resultado me encantó.
Un donut por tus pensamientos, otro de mis intentos de romántica. Pero he de decir que es mi novela más «seria». Me apetecía contar la historia de Olivia, porque estaba convencida, que si no igual, muchas mujeres y hombres se sentirían identificados en algún momento con los personajes. Y aunque está narrada, de nuevo, en clave de humor, es una historia bastante común. Una mujer con cuarenta y cinco años en plena crisis existencial que tiene que organizar sus bodas de plata.
Enamorada por los pelos es mi niña bonita, la que es más comedia romántica de todas y sin proponérmelo. Mari Puri es un personaje que hoy en día todavía, desgraciadamente, existe. Criada en una familia machista y conservadora en exceso que no le dejan tomar decisiones porque hay que hacer lo que la familia dice y no hay discusión que valga.
Pero como ella solo quiere ser feliz y tener la vida que ha decidido, irá poco a poco enfrentándose a su familia y haciéndoles ver que, porque no cumpla con los deseos de ellos, no dejará de ser una buena persona.
Almagedón, in corpore fue otra de mis locuras. Alma se me metió en la cabeza y sí o sí tenía la necesidad de contar su historia. Mi primer personaje muerto, ja, ja, ja. Viene del más allá para volver a nacer, pero como no ha hecho caso a las clases de resurrección, al llegar al mundo de los vivos dentro de un bote de blandiblú, no tendrá muy claro cómo se hace esto de volver a nacer y acabará metida dentro del cuerpo de un pobre chico que lo único que quiere es ligar.
Mi primer contacto con el mundo paranormal. Tengo que reconocer que me lo pasé genial escribiendo esta historia.
Y Buscochochete encuentra a Polvoretamorosa es mi únicanovela corta de erótica. En una de mis primeras entrevistas me preguntaron qué género jamás sería capaz de escribir y sin pensarlo, porque lo tenía clarísimo, dije que nunca escribiría terror y erótica. Pues me como con patatas mis palabras. Otra cosa es que lo haya conseguido, pero la historia está —terror he escrito dos relatos—. Parte de un relato que presenté a un concurso de erótica.
Fue más una apuesta que otra cosa. Varias amigas escritoras me decían que me presentara con ellas, pero no le encontraba yo el punto. Me preguntaron si es que no me veía capaz y como no me veía, al final más que animarme, me retaron. Y como era incapaz de nombrar ninguna palabra típica del género, ja, ja, ja, me las ingenié para describir momentos folleteos sin usar ninguna.
Al final, terminó siendo una comedia erótica. Son las aventuras, o más bien, desventuras de una pobre chica que nunca ha tenido suerte en sus relaciones, y siempre por algún motivo han acabado en auténticos desastres. Como no tiene ganas de relacionarse con gente, sus amigas la animan a apuntarse a una página de contactos.